martes, 12 de noviembre de 2013

Ni diez días...

...voy a tardar en desdecirme?

Pues voy en camino.

Como siempre, al acabar el maratón juramos no volver a correr. "Es demasiada distancia", "no es bueno", "con medio ironman no acabas así"... La película de siempre. Esa noche ya había quien decía "bueeeenoooo".

Lo malo se olvida y queda la droga de este deporte. La verdad es que todo ha sido gradual. El sufrimiento se va como licuando en el recuerdo. Ya  no es algo tan sólido, tan claro. Y empiezas a pensar que no ha estado tan mal. ¡¡Y no lo ha estado!!

Al cabo de un par de días escuché a Chema Martínez en la radio (con la pájara que le dio en Nueva York). Me hizo sentir una gran solidaridad y volver a pensar en positivo.

El domingo corrimos la fantástica Behobia*. Me encontré mejor de lo que pensaba... Y ya tenemos el lío.

Me parece que nadie me libra de cruzar la Puerta de Brandeburgo en 2014.
*La fiesta del running que es la Behobia se vio ensombrecida por la muerte de una chica de 30 años de Cizur Mayor en la recta de meta

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