lunes, 14 de octubre de 2013

Secuelas de la Zubiri

El equipazo en la salida, con la Colegiata de Roncesvalles al fondo

Parece mentira que sea mi carrera preferida, porque cada vez que la corro veo las estrellas. El domingo pasado volví a correr la Roncesvalles-Zubiri junto al resto de la expedición a Nueva York (salvo Leire, que lo del trail no es lo suyo).

Javier

La carrera como siempre: preciosa, ambientazo, gran organización... y muy dura.

Las sensaciones bastante buenas. No me vi muy fuerte, pero acabé a saco y esprintando en el puente, así que me fui contento. Luego fuimos a comer la chuleta que nos habíamos ganando al Mesón Egüés.

Lo malo han sido las secuelas de la semana siguiente.

Lunes sin poder correr
Martes sin poder correr
Miércoles 5km con mucho dolor
Jueves 11,5km en dos tandas, mediodía y tarde. Molestias
Viernes 9km con un tempo de 3km. Al final piernas de madera
Sábado sin correr...
Domingo acojonado con la tirada larga.

Guillermo

Al final fue bien. Las sensaciones bastante malas desde el principio y la moral también bastante baja, pero hice 26 km acabando con dos kilómetros rápidos, con lo que todavía tenía recorrido y acabé con cierto subidón.

Carlos

Para el resto la carrera fue desigual. Asier tuvo un pinchazo antes de meterse en faena (pasando por Burguete), algo bastante frustrante; Mikel se encuentra más agusto en asfalto y sin tantas pendientes, pero a pesar de eso hizo un tiempazo (1h42m), aunque sus gemelos también se quejaron; Javier se encontró mejor de lo que pensaba, hizo una buena carrera y no tuvo secuelas; y Carlos se pegó la machada de hacerse la carrera con los FiveFingers, pero acabó tocado del talón por las bajadas.

Hoy me he levantado mejor que toda la semana pasada (parece mentira, después de hacer ayer 26), así que la moral está alta. El buen ánimo también se entiende, cada vez vamos a correr menos. De momento esta semana es tranquila hasta la media maratón del sábado, que ya he decidido hacerla suave. Taper time, como dicen los anglosajones.

Mikel
Asier no está en las fotos porque se lesionó en el km 3. 

sábado, 5 de octubre de 2013

Encerrona

Falta ya menos de un mes para viajar a NY y correr el que será mi último maratón. Las pasadas semanas han sido de verdadera paliza, más kilómetros, tiradas muy largas, cuestas... y la odiosa sensación de estar casi siempre cansado y con algún dolor. Dicen que eso es bueno y que no hay que preocuparse, pero a mis 45 tacos ya no se que pensar... Estas dos semanas son, según todos los planes de entrenamiento que he leído, claves para terminar de prepararse. a partir de ahí la cosa va ya cuesta abajo, se corre menos, se descansa más. Hasta la última semana en la que, aparte de forrarte de arroz y pasta, casi no se hace nada. Dentro de la preparación se dice que viene bien meter alguna competición para probarse, y este domingo es más o menos el límite para no hacerlo demasiado tarde. Pues resulta que se celebra la media maratón Roncesvalles -Zubiri. Yo corrí su primera edición, creo que en 2007, y me juré no volver a hacerlo. Mis tobillos sufrieron mucho, sobre todo en los últimos kilómetros de bajada. Hasta ahora había cumplido mi promesa, pero el otro día llegó la encerrona: Guillermo me llamó diciéndome que tenía un dorsal disponible; que todo el grupo que vamos a NY la va a correr y que soy un "cagao" si no lo hago... Por supuesto esto último no me afectó ...:-) pero el no querer apartarme de la preparación que hacen todos al final me ha convencido. Así que mañana de nuevo al monte. Me da pereza pero también me hace ilusión porque la carrera es una maravilla. Eso sí, la tomaré con calma para disfrutarla y sobre todo para no hacerme daño. Eso si que sería cagarla a lo grande...